El inicio del año 2026 marca un cambio decisivo para la industria marítima internacional, con la entrada en vigencia de una serie de actualizaciones normativas impulsadas por la Organización Marítima Internacional (OMI) y adoptadas localmente por la Prefectura Naval Argentina (PNA).

 

Estas medidas afectan de manera directa a buques, armadores, operadores logísticos, terminales portuarias y agentes marítimos, imponiendo mayores exigencias en materia de seguridad operacional, protección ambiental y trazabilidad de las operaciones.

 

Obligatorio informar la pérdida de contenedores

 

Una de las principales novedades internacionales es la obligación de reportar la pérdida de contenedores en el mar. Esta disposición, introducida mediante enmiendas al Convenio SOLAS, exige a los capitanes y armadores comunicar inmediatamente cualquier incidente de este tipo, con detalles sobre ubicación, cantidad y características del cargamento, especialmente si involucra mercancías peligrosas o contaminantes.

 

El objetivo de esta normativa es reforzar la seguridad de la navegación, minimizar riesgos para otras embarcaciones y proteger el entorno marino, además de optimizar la respuesta ante emergencias.

 

Nuevos dispositivos tecnológicos a bordo

 

En cuanto al equipamiento de los buques, a partir de este año los nuevos portacontenedores y graneleros de ciertos tamaños deberán incorporar inclinómetros electrónicos u otras tecnologías equivalentes.

 

Estas herramientas permiten monitorear el comportamiento del buque durante la navegación, facilitando decisiones operativas más seguras, sobre todo en condiciones climáticas adversas o cuando se transporta carga susceptible al desplazamiento por rolido excesivo.

 

Requisitos reforzados para izado y operaciones offshore

 

Las nuevas disposiciones también elevan los estándares aplicables a los equipos de izado y sistemas empleados en maniobras con anclas, particularmente en actividades offshore.

 

Se requerirá una identificación precisa del equipamiento, certificados actualizados de carga segura de trabajo (SWL), ensayos técnicos regulares y documentación accesible para inspección. Estas medidas buscan reducir riesgos operacionales y proteger tanto al personal como a las instalaciones involucradas.

 

Prohibición de espumas con PFOS

 

Alineado con los compromisos ambientales asumidos a nivel global, se prohíbe desde este año el uso de espumas contra incendio que contengan PFOS en buques regulados por SOLAS.

 

Los propietarios y operadores deberán reemplazar estos agentes extintores, revisar inventarios y adecuar los sistemas contra incendios conforme a las nuevas directrices, bajo fiscalización de las autoridades competentes.

 

Actualizaciones locales: IMDG y gestión ambiental

 

En el plano nacional, la Prefectura Naval Argentina oficializó la implementación obligatoria de la Enmienda 42/24 del Código IMDG desde el 1° de enero de 2026. Esta actualización impacta en el tratamiento integral de mercancías peligrosas: clasificación, embalaje, documentación, estiba y segregación.

 

Además, como parte de la modernización normativa bajo el REGINAVE, se reemplazó el anterior Certificado Nacional de Prevención de la Contaminación por Basuras por una nueva Declaración de Cumplimiento. Este cambio implica una mayor responsabilidad documental y operativa por parte de los operadores, y promueve un enfoque basado en la verificación efectiva de los planes de gestión ambiental.

 

Una nueva etapa para la industria marítima

 

El paquete de reformas normativas que entra en vigencia en 2026 refleja una tendencia global hacia una mayor fiscalización, trazabilidad y responsabilidad en la gestión marítima.

 

Para las empresas del sector, la clave será anticiparse mediante la actualización de procesos internos, la formación del personal y la adecuación tecnológica. En un escenario regulado y competitivo, el cumplimiento normativo temprano no solo evitará sanciones, sino que también consolidará la confianza en la cadena logística internacional.